
NUEVA YORK.- El aluvión se acabó, dejando sólo lo mejor. El boom del reguetón terminó en el 2007, depurando la lista de exponentes a un puñado que se propone no sólo a mantenerlo vivo sino a hacerlo evolucionar con el tiempo.
“El reggaetón no es que se haya muerto ni mucho menos”, dijo a la AP Leila Cobo, directora ejecutiva de contenido latino de la revista Billboard. “Los artistas grandes siguen vendiendo, Daddy Yankee, Don Omar, Wisín & Yandel... Pero sin esa locura desenfrenada”.
De hecho, el disco latino más vendido en Estados Unidos fue este año “El cartel: The Big Boss” de Daddy Yankee, con alrededor de 250.000 copias desde su lanzamiento el pasado junio, según Soundscan.
Y puede que en los últimos años el reggaetón haya alcanzado su cumbre atropelladamente en Estados Unidos, donde algunas emisoras de ritmos tropicales parecieron entusiasmarse demasiado, o quizás temer no estar en la onda al no transmitir suficiente de este ritmo.
Pero el boom sin duda sirvió para darle su puesto al género, que hoy se jacta de tener su propio rubro en los premios Grammy y Latin Grammy, y su descenso responde a múltiples factores, según distintos artistas y conocedores.
Una Saturación
Para el astro de la salsa Gilberto Santa Rosa el fin de la locura posiblemente se debe a una “saturación”.
“De momento la gente lo tiene tan presente y cotidiano que es posible que la respuesta del público haya mermado un poco”, dijo a la AP el Caballero de la Salsa en una entrevista reciente. “A mí no me gusta predecir ni desacreditar ni restarle importancia a las cosas.
El movimiento del reguetón ya lleva 20 años. Cuando empezó el rap y el hip hop en español la gente empezó a darle fecha, ‘esto va a durar hasta cuando’... (Pero) evolucionó al reggaetón y hay que ver qué va a pasar”.
Santa Rosa reconoció haber quedado “maravillado” por la rapidez con la que se produjeron los discos del género en los últimos años: “Mientras los salseros nos tardamos un año o dos en hacer un disco esta gente do por el rotativo. Pablito, como le conocen los cubanos, subrayó que el álbum tiene 10 canciones, entre hacía dos discos por año y además aparecían los unos en los discos de los otros”.
Es Cíclico
Tony Luna, director de programación de la emisora radial La Mega 97.9, con sede en Nueva York, advirtió que la música es cíclica y que, trabajando en la radio en Puerto Rico a mediados de los 90, tuvo la oportunidad de presenciar una desaceleración del reguetón en su propia cuna que respondió en parte a su evolución.
“El género en ese momento era diferente, era más ‘gangsta’”, señaló Luna a la AP. “Hoy es más sexual y de pronto lo que está haciendo es una metamorfosis también. De pronto se está preparando para otra transformación”.
Opinó que como ocurre en toda industria, en Estados Unidos vieron una oportunidad de negocio y se lanzaron. “Pero como dice El Gran Combo (de Puerto Rico), ‘no hay cama pa’ tanta gente’”.
Y Félix A. Bonnet, vicepresidente de programación de la SBS (Spanish Broadcasting System) en Puerto Rico, quien entre otras emisoras vela por Reggaetón 94 (única que transmite el género las 24 horas del día), está en parte de acuerdo.
“El movimiento en Estados Unidos se quiso importar de forma atropellada y a destiempo”, declaró a la AP desde San Juan, explicando que en su país ha trascendido a la música. y se ha convertido en un estilo de vida de la juventud que ha crecido con él.
EXPONENTES
El reggaetonero Tego Calderón admite que parte de la culpa es de los propios exponentes. “Lo que sucede con el reggaetón es que los artistas, incluyéndome, no supieron bregar con su fama humildemente.
Se pusieron muy jactanciosos y a la industria no le gustó eso... que de ser accesible pasó a ser inaccesible cobrando por un show 200.000 dólares”, dijo a la AP a mediados de año.
“El mercado no quiere. Prefieren tener a Luis Miguel o otra gente a que vengan ‘estos tipos de la calle que no estudiaron música, que de algún modo idolatran lo negativo’, y nos quieren ver caer”, añadió el apodado “Abayarde”.
Sin embargo, aseveró que “no se está cayendo el reggaetón. Se está cayendo el mercado del disco”. Y comparó la situación con los malos momentos de la salsa, cuando “El Gran Combo seguía tocando”. Mientras, su compatriota y colega Julio Voltio también opinó que “se saturó el mercado” y que “el público ya tiene sus favoritos”.
“El reggaetón no es que se haya muerto ni mucho menos”, dijo a la AP Leila Cobo, directora ejecutiva de contenido latino de la revista Billboard. “Los artistas grandes siguen vendiendo, Daddy Yankee, Don Omar, Wisín & Yandel... Pero sin esa locura desenfrenada”.
De hecho, el disco latino más vendido en Estados Unidos fue este año “El cartel: The Big Boss” de Daddy Yankee, con alrededor de 250.000 copias desde su lanzamiento el pasado junio, según Soundscan.Y puede que en los últimos años el reggaetón haya alcanzado su cumbre atropelladamente en Estados Unidos, donde algunas emisoras de ritmos tropicales parecieron entusiasmarse demasiado, o quizás temer no estar en la onda al no transmitir suficiente de este ritmo.
Pero el boom sin duda sirvió para darle su puesto al género, que hoy se jacta de tener su propio rubro en los premios Grammy y Latin Grammy, y su descenso responde a múltiples factores, según distintos artistas y conocedores.
Una Saturación
Para el astro de la salsa Gilberto Santa Rosa el fin de la locura posiblemente se debe a una “saturación”.
“De momento la gente lo tiene tan presente y cotidiano que es posible que la respuesta del público haya mermado un poco”, dijo a la AP el Caballero de la Salsa en una entrevista reciente. “A mí no me gusta predecir ni desacreditar ni restarle importancia a las cosas.El movimiento del reguetón ya lleva 20 años. Cuando empezó el rap y el hip hop en español la gente empezó a darle fecha, ‘esto va a durar hasta cuando’... (Pero) evolucionó al reggaetón y hay que ver qué va a pasar”.
Santa Rosa reconoció haber quedado “maravillado” por la rapidez con la que se produjeron los discos del género en los últimos años: “Mientras los salseros nos tardamos un año o dos en hacer un disco esta gente do por el rotativo. Pablito, como le conocen los cubanos, subrayó que el álbum tiene 10 canciones, entre hacía dos discos por año y además aparecían los unos en los discos de los otros”.
Es Cíclico
Tony Luna, director de programación de la emisora radial La Mega 97.9, con sede en Nueva York, advirtió que la música es cíclica y que, trabajando en la radio en Puerto Rico a mediados de los 90, tuvo la oportunidad de presenciar una desaceleración del reguetón en su propia cuna que respondió en parte a su evolución.
“El género en ese momento era diferente, era más ‘gangsta’”, señaló Luna a la AP. “Hoy es más sexual y de pronto lo que está haciendo es una metamorfosis también. De pronto se está preparando para otra transformación”.Opinó que como ocurre en toda industria, en Estados Unidos vieron una oportunidad de negocio y se lanzaron. “Pero como dice El Gran Combo (de Puerto Rico), ‘no hay cama pa’ tanta gente’”.
Y Félix A. Bonnet, vicepresidente de programación de la SBS (Spanish Broadcasting System) en Puerto Rico, quien entre otras emisoras vela por Reggaetón 94 (única que transmite el género las 24 horas del día), está en parte de acuerdo.
“El movimiento en Estados Unidos se quiso importar de forma atropellada y a destiempo”, declaró a la AP desde San Juan, explicando que en su país ha trascendido a la música. y se ha convertido en un estilo de vida de la juventud que ha crecido con él.
EXPONENTES
El reggaetonero Tego Calderón admite que parte de la culpa es de los propios exponentes. “Lo que sucede con el reggaetón es que los artistas, incluyéndome, no supieron bregar con su fama humildemente.Se pusieron muy jactanciosos y a la industria no le gustó eso... que de ser accesible pasó a ser inaccesible cobrando por un show 200.000 dólares”, dijo a la AP a mediados de año.
“El mercado no quiere. Prefieren tener a Luis Miguel o otra gente a que vengan ‘estos tipos de la calle que no estudiaron música, que de algún modo idolatran lo negativo’, y nos quieren ver caer”, añadió el apodado “Abayarde”.
Sin embargo, aseveró que “no se está cayendo el reggaetón. Se está cayendo el mercado del disco”. Y comparó la situación con los malos momentos de la salsa, cuando “El Gran Combo seguía tocando”. Mientras, su compatriota y colega Julio Voltio también opinó que “se saturó el mercado” y que “el público ya tiene sus favoritos”.

























































